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Querido amigo: Te echo mucho de menos. Acostumbrado a ver cómo te recuperabas de tu larga lista de enfermedades, pensé que superarías el ictus que sufriste el pasado 6 de junio, en Mozambique. A los tres días, de madrugada, leí varias veces el mensaje de tu fallecimiento. Aún no lo he asumido. Desde entonces, camino con un agujero en el corazón. Otro más.

A los pocos días, ibas a recibirnos a mi hijo Pablo y a mí en el aeropuerto de Maputo. No anulamos el vuelo. Aunque tus restos ya estaban enterrados en el cementerio de Pinillos, junto a los de tus padres, no nos abandonaste durante todo el viaje.

Cuando llegamos a Sabie, “Los Changanas» habían acondicionaron la Misión para nosotros y en ella me reencontré con Felisarda, Vasco, Albino… ¡Qué abrazos! Nos recuerdan aún a Tatán y a mí, de nuestro viaje en 2008. Yo llevaba 17 años acariciando volver, en busca de una estrella luminosa que sólo se ve en el firmamento mágico de Sabie, donde el cielo se puede tocar con las manos. Tú lo conoces. Enseguida localicé el lucero desde el que Tatán me guía. Esa noche hablamos de ti.

Cumplido mi viaje emocional, teníamos también la misión de revisar los consultorios médicos y las escuelas, y dar fe a “Los Changanas” del compromiso de kupfunana.Ong a continuar tu labor en Mozambique. Estoy contento de lo que Pablo y yo vimos, y de la nueva asociación iniciada allí. Va lenta, al ritmo de África. Ya sabes… Casi un año después, ayer, jueves, 21 de mayo de 2026, nos llegó a Segovia la Orden del Ministerio de Justicia de Mozambique, por la que se autoriza la asociación “Kupfunana para todos”. ¡Bien!

A la vuelta de nuestro viaje, igual que le pasó a Tatán en 2008, Pablo regresó a España cambiado.

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En Segovia, hicimos bien al fundar la Ong en mayo de 2023. Nos solemos juntar en Pinillos, donde nunca hubo tantos curas como la tarde de tu entierro (conté 50).

En noviembre, la asociación de jóvenes de El Espinar, que tú creaste, celebró su 55 aniversario, en tu memoria. Una exposición oportuna te ha recordado en Pinillos, La Estación, El Espinar, Segovia… La gente acude, se une y se reconoce en este sentimiento colectivo. Es parte de tu legado, que ha llegado a muchas personas y lugares.

No hay ninguna descripción de la foto disponible.Puede ser una imagen de 5 personasHoy volvemos a «tu casa», La Estación de El Espinar: ¡La Estación te quiere! Serán tres días intensos: un Memorial en tu nombre, sobre tu obra y la huella que dejaste en nosotros, respaldado de forma unánime por el Ayuntamiento de El Espinar, y la presencia de la Diócesis de Segovia, el Instituto Español de Misiones Extranjeras, sacerdotes de Mozambique, Instituto María Zambrano, Asociación de Jóvenes de El Espinar, Asociación Familiar San Antonio de La Estación, vecinos de tus parroquias, personas y colectivos que han colaborado. Será una gran fiesta, cargada de emociones.

Agradezco tu aliento a que escribiera, en ello sigo, me alivia un poco el dolor de las heridas que me sangran dentro. Tu ausencia es una más. Procuro escuchar más a la gente, como me aconsejaste y he tardado en aprender. Isabel López Villa ha escrito un libro precioso sobre la hermana Berta, en él también habla de tu trabajo, tu carisma y tu coraje, mañana hablaremos de él. Tu hermano Juanjo murió en marzo, en Alicante. Bien conoces la complicidad que nos unía. Ya está a tu lado, en Pinillos.Puede ser una imagen de una o varias personas

Repaso ahora que apareciste en los momentos más cruciales de mi vida, sin necesidad de que yo te llamara, y fueron muchos. ¡Olías la sangre, y acudía rápido a la herida! Gracias por haberme ayudado tanto, y a tantos.

Rescato un verso suelto de Serrat para despedirme, querido amigo: «Dios y mi canto, saben a quién nombro tanto». Seguimos juntos.

Juan Andrés, en La Estación de El Espinar. 22 de mayo de 2026.