Con motivo del evento 27 del Hay Festival Segovia, «Lectura de poemas en el jardín de árboles del Torreón de Lozoya», fui invitado a intervenir. Correspondí y leí este, incluido en el libro «Gababarrero de luna». Bien sé que no soy poeta, así pues, para arrancar, me ayudé de un verso suelto de Jaime Gil de Biedma: … Como todos, yo vine a llevarme la vida por delante…

Bajo una encina casta

Cambiar el mundo entero pretendía,

salvar la democracia cautivada,

batirme con coraje, sin espada,

y en la batalla no me rendiría.

El camino rebajó mi gallardía

aportándome luz a la mirada

y sosiego a mi lengua alborotada,

tras digerir las trampas que surgían.

Pues, al final, es poco lo que inflama

a un corazón que busca el regocijo:

corresponder a la mujer que te ama,

tener buena salud, trabajo fijo,

mantener la ilusión con viva llama

y no sufrir la muerte de tu hijo.

Hasta que mi osamenta diga basta,

a su lado, bajo una encina casta.

Juan Andrés Saiz Garrido